Tres poemas sobre pájaros
Tres poemas sobre pájaros I. Cementerio de pájaros El día que te fuiste, los pájaros que viven en mi cabeza escaparon y la casa, oscurecida por el aleteo desesperado de mi mente, se convirtió toda en un mal pensamiento. Tormenta pájaro piedra devoró la luz que doraba tu rostro, los retratos que no te tomé. Intenté nombrar las sombras de mi confusión: le dije cuervo a todo lo negro, buitre a todos los augurios y perlita¹ a los buenos recuerdos. Pasaron años y yo, encerrado en la misma jaula, atrapando pájaros, desmembrando sus sombras para ver si en su interior encontraba algo: una pluma o una migaja de tu cuerpo, una ramita o un susurro del viento que pronunciara tu nombre. Pero no encontré nada, después de escarbar en el pecho de miles de pájaros, no encontré nada. Tampoco me atreví a dejarlos morir, a todos les regresé las vísceras y las plumas e incluso aproveché mi nuevo conocimiento de sus cuerpos para dejarles adentro un nombre, u...